lunes, 9 de abril de 2012

ASÍ TE SIENTO





Más que ningún otro, me absorbe

el enigma de tu vientre

mi mano no sabe si subir o bajar

si a oriente o a occidente

y se queda quieta

y los poros de tu piel templan mis metales.


Nada dices. Miro tus ojos cerrados.

Siento tu sonrisa en mi alma. Es mía.

Y te entrego sin usura lo que tengo.


Tiemblas. Construyo. Jadeas. Sofoco.

Destilas. Rectifico. Descubres. Invento.

Todo sucede despacito, en el corazón de la tierra

en el corazón de la tiniebla

la luz del corazón

puede todo, y se abre, orgullosa, al universo.


ASÍ TE VEO



Ahora recuerdo el milagro en tus ojos

que coronan las colinas que abren paso

a tu vientre. Al enigma.

Ahora veo el mundo en tu distancia

desde tu atalaya que corona

el claroscuro de mi enigma. Tus ojos.

No hay luz como la del Javalambre

en la casa, en el hogar nuestro

encrucijada fuego que no quema.

Tus ojos guían la luz como

láser fibra óptica, y yo

tiendo cable subterráneo.

Tus ojos portan luz tal señal

en frecuencia modulada, y yo

los repetidores todos construyo.

Tus ojos miran y yo voy

cazador de una sonrisa

tus ojos dicen y yo oigo

al diapasón de una caricia.

Tus ojos se abren con asombro

y yo sonrío, para que la fiesta

de la vida sea verdad.

Tus ojos me escuchan en silencio

y tu voz, sin rozarme, me dice

cuánto, cuánto; eres en mí.

Siento que me has mirado desde siempre

y lo sé desde mi sueño chagalliano

mi alma es tu alma. Tu alma son mis ojos.